Nuestro cocinero Miguel ha decidio dejar al resto de los comensales con la boca cerrada y el paladar sobreexcitado. Lo que ayer se vivió fue puro amor al arte culinario:
Startings
Brocheta dulce de langostino
Cocktel de berberechos
Tosta de pan mar y tierra
Volandeira gratinada bajo ali-oli de miel
Primer plato
Pan gallego a los 3 quesos
Segundo plato
Solomillo al estilo Wellintong
Postre
Coulant de chocolate y helado
Estimados lectores, deben creerme si les digo que los langostinos (exquisitos) estaban rebozados en palomitas y chocolate blanco. Las palomitas no acompañaban en la entrada al cine, pero sí al comienzo del espectáculo. Por favor, créanme si les digo que el cocktel de berberechos tenía un precioso color magenta adornado con hojas de verde menta. No me llamen mentiroso por decir que la tosta mar y tierra combinaba de forma elegante el pantumaca con los boquerones y una ligera salsa de berenjena. Arthur Wellesley (1769-1852), primer Duque de Wellintong, se levantaría de su tumba si supiera la delicadeza con la que el solomillo estaba envuelto en un pañuelo de masa brick. A estas alturas ya sé que no me creen, así que no describiré el postre réplica del dulce colofón en el Hotel Finisterre (A Coruña).






